Inflamación de las articulaciones que provoca dolor, rigidez y limitación del movimiento, tratada ancestralmente con plantas rubefacientes (como el chichicaste) y calor controlado para mejorar la circulación. En el contexto del Temazcal, aunque el calor puede aliviar el dolor crónico, es vital evitar cambios bruscos de temperatura al salir para prevenir crisis de dolor o espasmos musculares.