Utensilio ancestral de barro o metal, usado para preparar alimentos y también con fines curativos.
En la medicina ancestral se aprovechaba su calor para aplicar terapias de calor local, aliviar dolores musculares y favorecer la circulación.
Simboliza el fuego doméstico, la energía transformadora y el vínculo entre cocina y sanación en la vida cotidiana.