Contracciones musculares involuntarias, persistentes y dolorosas que la medicina ancestral trata mediante calor húmedo, masajes y plantas relajantes para liberar la tensión acumulada. En el contexto del Temazcal, pueden ser señal de una crisis de deshidratación o desequilibrio de electrolitos, requiriendo atención inmediata, reposo y rehidratación oral para evitar complicaciones mayores.