Ruptura parcial o total de la continuidad ósea que, en medicina ancestral, se aborda mediante inmovilización con tablillas, vendajes con plantas antiinflamatorias y ungüentos como el de chichipince. Para el personal técnico, es mandatorio asegurar la alineación anatómica y descartar compromiso neurovascular o fracturas expuestas antes de aplicar terapias tradicionales.